sábado, 11 de enero de 2014

Fuera

Hay veces que a uno le cuesta quitarse la venda.
Las personas cambian...
Acarician y luego golpean.
No sé si puedes entender lo que llegas a joderme.
Tú que me querías, 
Tú que me has visto llorar,
No dejas de mentir para escapar de la verdad.

Pero ¿sabes qué? Júzgame, me da igual.
El reloj no se para y solo eres otra decepción más.

No voy a perder el tiempo con gente como tú.
Cobarde.

Hablar sin saber, a las espaldas, y meterte donde no te llaman.
Quiero a las personas que están ahora en mi vida.

Y tú saliste de ella.
Ahora no intentes volver a asomarte.

Mi mayor casualidad

Las casualidades son mi debilidad.
Son las únicas que consiguen quebrantar mis reglas...
Y tú eres la mayor de todas ellas.

Llegaste a mi vida este mes de octubre
y seguramente mentiría
si dijese que no me enamoré de ti
en el primer segundo que te tuve enfrente.

Y, como si de ángulos se tratase,
mi vida ha dado un giro de 360º que ha parado en tu espalda...
Deberían ver tu espalda.
Saber lo que es el tacto siguiendo el itinerario de cada una de tus curvas,
siempre en guerra constante por ser la más bonita...
La de tu nuca o tu sonrisa...
A cada cual más peligrosa.

Seguir la constelación de tus lunares.
Empezando por el norte
y acabando por perderlo...
Y llegar al mar de tus ojos
y sentir calma y tempestad.
Que me salvan tus pestañas si intento naufragar.

Será que el norte de mi brújula siempre apunta en tu dirección.
Que me enseñas del amor
y me devuelves a la realidad con una dosis de sueños.
Que has curado mis cicatrices
y has limpiado mis heridas con un beso.

martes, 19 de noviembre de 2013

Nuestro infinito

Me enseñas cosas tan bonitas
que desde que estoy contigo
siento la necesidad de escribirlas día a día.

Empezaste en la primera cita... Con aquella película... Aprendimos el "carpe diem" en los primeros 15 minutos y después, hasta la tele, que ya había cumplido su misión de ser una simple excusa para verte, se dio cuenta de que ya no era necesaria y nos dejó a nosotros continuar la historia... haciéndola propia.

Me enseñaste a perdonar a cambio de tus besos de chocolate.
Y a valorar los pequeños detalles.
Me enseñaste a ver la cara sonriente en el paréntesis donde, antes, solo veía tristeza (:
Y a saber lo que es la libertad cuando, estando de tu mano, soy yo la que no quiere soltarte.
Me enseñaste que, a veces, las sorpresas te esperan sentadas en un banco, a la vuelta de la esquina, para dar un paseo...
Y que los abrazos, si no son de oso y no son contigo... no son perfectos.

Y ahora, lo único que quiero, es aprender contigo a medir el tiempo en "infinitos"... Que en los "siempres" y los "nuncas", siempre, hay algo negativo.

Pero... a pesar de eso... Para mí, hoy es el día más bonito... Porque, a pesar de que no seas muy de fechas... Hoy empiezo mi "infinito" contigo.
Así que feliz mes :)
Te quiero mucho.

lunes, 11 de noviembre de 2013

¡Lista para virar!

¿Qué?

¿Cómo quieres que te lo diga?


Te lo grito si así te gusta más.


Que me hiciste sentirme todo y, poco a poco,

fuiste apartándome al rincón de las cosas secundarias.
Que incluso jugar a clavarme dardos
era como sentir caricias después de ti.

Déjame que te diga

que lo único que echaba de menos después de ti,
era a mí antes de conocerte...
cuando nos escribíamos tímidamente
y la ilusión y las ganas asomaban en cada rincón.

Y mira qué desastre.

Nada, silencio, distancia.
Y sin embargo, continuamos en esa aparente felicidad.
Pero es que lo evidente no se puede negar...

Así que ahora,

que no te extrañe que alguien me haga reír, cuando antes solo sonreía...
que escuche, cuando contigo me limitaba a oír la vida...
que vuelva a tener esas ganas de arriesgar y de estar al lado de alguien... sin dejar de ser mía.

Que levo el ancla de este barco, marinero,

y pongo rumbo a otra isla.

sábado, 5 de octubre de 2013

La vida es tan... así

Dicen que “la dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar…” 

Yo, como todas las personas, busco la felicidad aunque sé que realmente hay pocas que la alcanzan.  Parece que fuese algo de otro mundo, algo que corretea a nuestro alrededor y no se deja atrapar.  Yo creo que la felicidad no existe.  Sólo existe ser feliz cada día, dejarse llevar… Disfrutar... disfrutar de cada instante.

Me equivocaré.  Seguro.  Muchísimas veces.  Porque la vida en general, no es ningún pasillo recto, fácil y sin obstáculos… Es un laberinto de pasadizos en el que estaré a menudo perdida, detenida y confusa ante un callejón sin salida en el que tendré que buscar mi camino.  Sé que, a veces, perderme supondrá la mejor forma para encontrar nuevas sendas y descubrir esa puerta que se abrirá ante mí, si consigo tener fe en mí misma.  Y también sé que esa puerta quizá no sea la que siempre había soñado e idealizado pero que, finalmente, reconoceré que es la mejor.

Tropezaré muchas veces.  Pero ése no es el problema sino mi actitud ante el mismo: A veces seré el parabrisas y otras, el mosquito.  Me juzgarán y habrá quien nunca llegue a entenderme…  Y me encontraré con muchos depravados a los que les bastará con hurgar en la grieta que más me duela.  Pero entonces, intentaré no olvidar aquello que decía el Principito: “Tendrás que aguantar a dos o tres orugas si quieres conocer las mariposas”.  ¡Y quizá sean más de dos o tres! Porque hay demasiadas “orugas” que creen que todos estamos hechos en serie, por una máquina “perfecta”, uno detrás de otro, sin diferencias… y no comprenden que algunos no sigamos esos esquemas típicos, que saltemos por encima de lo normal y nos riamos de ello… Que seamos libres para ser quienes somos y no convertirnos en lo que quieren que seamos…

Pero llegará el momento en el que encontraré a las “mariposas”.  Están en algún sitio… esperando ser descubiertas.  Son esas personas que me inundarán de energía cuando las vea, cuando las escuche y cuando, sin darme cuenta, las ame.  Me alimentarán con sólo mirarlas y serán almas que se fundirán con la mía… con su sola compañía, con unas cuantas carcajadas, con un beso o unas palabras de cariño antes de irme a la cama…  Y sé que no encontraré muchas.  Así que procuraré no perderlas… Pues serán las que me ayuden a atravesar ese laberinto de mi vida y a apartar todas esas piedras que me impedían avanzar.
Ellas son la pieza definitiva que falta en el puzzle.  Me ayudarán a creer en mis sueños, a colorear mi vida, a atrapar la llave que, sin saberlo, llevo colgada al cuello y que abre las esposas que encadenan mis manos y pies y me impiden llevar a cabo mis ideas, proyectos y sueños.  Me ayudarán a no vivir paralizada por miedos injustificados que gritan en mi cabeza: “Es imposible, no
lo lograrás…”
Y entonces me sentiré plenamente la protagonista de mi vida.  Sabré que nada es demasiado maravilloso para no intentar alcanzarlo y qué fichas mover para avanzar.

Poco a poco irá pasando el tiempo.  Millones de cosas buenas y malas me habrán sucedido y tendré el poder de recordar… de regresar a ese momento especial siempre que lo desee, sin que nadie me lo impida… de volver a reír y volver a llorar… de repasar mi evolución y cambio permanente… de aprender de mis errores, convertir las pérdidas en ganancias y hacerme más fuerte… de recordar a las personas que amo y que alguna ya se fue: todo lo que me hacen sentir… cómo, a pesar de que no vivan, siguen estando.  No han muerto, han multiplicado su vida con cada legado que dejaron a quienes les rodearon y quisieron.  Al principio, su ausencia sólo te duele, pero el tiempo acaba por consolarte y, ahora, cuando miro el cielo por la noche y veo todas las estrellas, las siento en ellas, recuerdo sus risas y sonrío al verlas.

Y, cuando llegue el final y a mí me toque esfumarme… ojalá que un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí…

martes, 13 de agosto de 2013

Falda


¡¡¡¡Por fin he terminado mi falda!!!!
Hecha por mí con ayuda de mi profe Marian ;)
Qué contenta estoooy! Para ser lo primero que coso en mi vida no está nada nada mal jaja :))))